Y ahora estoy en mi lugar, no hay nada que perder, salvo vos. Si te pude entender, no es porque te haya aceptado como sos.
Todo está, todo vuelve. Todo más que nada sufre …
Después de todo lo que dijiste, después de todo lo que hiciste... sigo queriendo ser la única que te muerda la boca.
Antes que ver el sol, prefiero escuchar tu vos.